MI VISIÓN DE EUROVISION

Columna de opinión basada en la pasión que siento por el concurso, aderezada con unas gotitas de ironía, una pizca de acidez y puñados de diversión, que se actualizará diariamente abordando desde los temas de más rabiosa actualidad en el micromundo del Certamen Europeo, hasta los momentos inolvidables de la historia del Festival de la Canción.

19 febrero 2014

AZERBAIYÁN 2010


Buenas tardes queridos eurolectores,

Hoy el día va de lágrimas sin duda... Primero con la canción que os presenté hace unas horas, Due grosse lacrime bianche por Italia en 1969, y ahora le toca el turno a la mejor canción de Azerbaiyán hasta la fecha (que no al mejor conjunto escénico), Drip Drop que interpretó Safura Alizadeh en 2010.

Los azeríes lloran poco en todo lo relativo al ESC, claro que es normal que no se disgusten y vivan tantas alegrías con esos resultados tan buenos que obtienen a base de comprar canciones a Suecia, invertir millones de euros en sus candidaturas y comprar votos de todos los modos posibles... Pero cuando un país lleva un temazo, lo lleva y punto.

Tras debutar en 2008 y ser bronce en 2009, en 2010 van a por todas con una manipulada preselección, celebrada el 2 de marzo, en la que un jurado profesional eligió internamente a la joven Safura de 18 años de edad, que interpretaba una pieza de los suecos Stefan Örn y Sandra Bjurman.


El trabajazo que se marcó la adolescente desde aquel día de marzo hasta el 29 de mayo, fecha en que se celebró la final más tardía de la historia empatando con Jerusalén 1999, fue descomunal comenzando por una promoción internacional apabullante y agotadora.

También grabó un elegantísimo videoclip en el casi se ahoga al rodar en una piscina, siempre después de remasterizar el tema para crear la que denominamos "eurovision version". Os dejo el clip de brillantes y agua a continuación, que parece basado en mezclar las puestas en escena de Undo y Dancing in the rain jijiji.


La propuesta de Azerbaiyán vivió durante esos tres meses una encarnizada lucha en las casas de apuestas con la germánica Lena Meier-Landrut y Satellite, que finalmente fueron las vencedoras de la quincuagésimo quinta edición del ESC. Durante marzo y hasta mediados de abril fue la azerí la que se mantenía líder de los apostantes hasta que fue desbancada por la alemana que le arrebató esa posición de liderazgo y continuó ahí hasta el momento de su victoria.

Esto se acentuó más todavía cuando se vieron las puestas en escena, el puesto de actuación de ambas en la final, y la magia que desprendía la alocada joven de Alemania frente a la atacada e insegura niña de Azerbaiyán.


Arriba sobre esta línea tenemos una foto que demuestra que el conjunto estético hubiera sido perfecto de haberse apostado por el dicho de "menos es más". Pero el exceso de acciones en tres minutos complicó el alcance del objetivo.

Partiendo de la base de que si Safura no sabía bajar escaleras, ni con tacones ni sin ellos, el escenógrafo debería haberle propuesto cantar sin él o mejor dicho encima del mismísimo elemento móvil sin bajarse.

Además en caso de tomar la decisión de bajar queda ridículo el que sea ayudado por un pequeño bailarín que da sensación de haber sido pillado en el último momento en los aledaños del estadio para desempeñar ese papel en la actuación. Y menos aún llevando una disonante corbata roja en un conjunto de azules y turquesas que rompía con los colores de la propuesta.

El primer estribillo es sin duda perfecto y lo mejor de toda la actuación, pero una vez que finaliza da comienzo el circo con el bailarín haciendo de loca, Safura como loca corriendo del escenario a la pasarela y viceversa, y la locura del vestido de led's encendiéndose in crescendo al ritmo del tema. Todo sobrecargado, innecesario y que no iba con el concepto del tema, DETALLE QUE ES FUNDAMENTAL PARA GANAR EUROVISION, que la propuesta escénico-estética sea fiel a lo que quieren contar la música y la letra.

Si a todo esto le sumamos que a "la niña de la piscina" le temblaban "les pates" y estaba más nerviosa que Joselito en un concurso de altura, y también que el azar y su mano inocente quisieron que abriera la gran final; obtenemos que Azerbaiyán gastó 5 millones de euros en una candidatura con muchísimas posibilidades de ganar y que por circunstancias propias y ajenas se fue desinflando hasta caer al 5º puesto con 145 puntos y cuatro 12's, de su madrastra Turquía, su prima-hermana Ucrania, su prima lejana Bulgaria y su mejor amiga Malta.  


Ni siquiera pudo ganar la semifinal, la cual se llevó debajo del brazo Turquía con el grupo Manga y We could be the same que tenía como espectáculo una especie de videoclip en directo. Sólo cinco puntos marcaron la diferencia. 118 vs. 113.

De ese modo se puede corroborar de nuevo que todo suma pero sobre todo resta, y que es muy importante hacer que case todo el puzzle a la perfección para poder apuntarse el triunfo como bien hicieron al año siguiente. En 2011 pasó lo contrario, pero esa es otra historia que será contada en otro momento...

Eurobesos a todos y mañana más y mejor en la víspera del primer aniversario del blog.

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